Blog de Senderismo en Familia en Cartagena

Empezamos a hacer senderimo para fomentar nuevas experiencias vividas en familia en un entorno de Naturaleza; tener recuerdos comunes que unan a la familia; buscar un hobby común que nos guste practicar juntos; rescatar rincones cercanos pero desconocidos... ¡y mantenernos en forma! El objetivo de este blog es registrar y dar a conocer las diferentes rutas que hay en nuestra Región de Murcia, para practicar en familia el senderismo de forma sencilla, incluso con los más pequeños. Todo ello, de la mano de la familia Richart-Rodríguez.

domingo, 19 de octubre de 2008

Circular de la Fuente (1)

La semana pasada nos quedamos con una ruta marcada, gracias a una compañera de Paco que vimos ya al final de la jornada. Hoy ha sido el día de explorarla. ¡Fantástica!

Para tomar la ruta, no hay más que seguir las diferentes señales que el Ayuntamiento ha apostado en cada cruce y cada cierto número de metros (Red de Senderos Naturales de la Región de Murcia). Van indicando la dirección del camino, los diferentes puntos a destacar y la distancia entre el siguiente punto y el anterior.

Este sendero se denomina "Circula del Cabezo de la Fuente" y el el PR-1 (MU).

Una vez aparcado el coche frente a la fuente del Los Belones, se toma el camino de la derecha (principal) hasta llegar a la bifurcación. Siguiendo al frente, se llega a la playa de las mulas. A la izquierda (junto a la verja de una casa) se encuentra el poste que indica el camino a seguir.

Pasamos junto a la Casa Roja (una antigua casa forestal, que ahora es de propiedad privada), que queda a mano derecha, y continuamos subiendo el pequeño repecho, hasta llegar a un montículo que será el primer mirador desde el que podemos observar el magnífico paisaje a nuestro alrededor: al frente, el Mar Mediterráneo, con un sinfín de calas; a la espalda, Los Belones, el campo de golf... A la izquierda (arriba), el Pico del Águila, al que estaremos rodeando durante un buen tramo de nuestro trayecto.

Siguiendo el camino, a veces se pierde a la vista lo que queda por venir. Es un sendero pequeño, entre montañas. En un momento dado, nos encontramos con un pozo profundo, vayado y tapado con una reja. Aún así, ¡¡máxima precaución!!

Pasado el tramo entre las montañas queda una bajada un poco escarpada por la cantidad de piedras puntiagudas que tiene. A los pies de ella, tomamos la opción de descender a una de las primeras calas para comer. Menos mal que estamos en otoño, porque una vez instalados... nos dimos cuenta que era una cala nudista (más a la derecha, tapada por un saliente de roca, queda otra cala...). Al poco rato de llegar, nos dimos cuenta que unos compañeros de trayecto se habían ido más allá, se habían desnudado, y se estaban adentrando en el mar... ¡Extranjeros, claro!

Retomamos el camino... y nos perdimos. El camino es fácil si se siguen las señales, pero nos despistamos y, por creer que no era necesario llegar hasta la playa de Calblanque, tomamos un pequeño sendero a la izquierda... ¡¡y nos comieron literalmente los mosquitos!! Tuvimos que empezar a correr, echándonos loción anti-mosquitos en cuanto pudimos detenernos, un buen trecho más adelante (dando gracias de que, una vez... por casualidad... se nos ocurrió echalo en la mochila...). A partir de ese momento, y aunque retomamos el camino correcto, los mosquitos fueron nuestros compañeros de camino, y tuvimos que recurrir más veces a la loción.

Pasada la playa de Calblanque, llegamos al mirador, un puesto hecho en madera que incluye información sobre este espacio natural así como unas vistas maravillosas, especialmente al caer de la tarde.

Tomamos el camino de regreso, por el interior (por eso es un circular). Pasamos por el Centro de Información del Calblanque, casas de Cobaticas y, finalmente, vuelta a la Fuente Grande de los Belones.

Un trayecto fantástico para hacer a partir del fresco del otoño, porque no hay sombras donde cobijarte y porque los mosquitos están más dormidos. A pesar de lo bien que lo pasamos y lo mucho que nos gustó el sendero, el resultado, al día siguiente, fue una espectacular reacción en la cara y brazos de Rebeca que le supuso la visita a urgencias. Desde entonces, NUNCA se nos olvida el spray anti-mosquitos.

2 comentarios:

Diego dijo...

En primer lugar gracias por compartir tus experiencias.
Tengo dos crios, uno de 6 y otro de 3 años, y hacia mucho tiempo que buscaba una web de referencia de este tema en Cartagena.
Me sabrias decir el tiempo invertido en esta ruta?, el pequeño de 3 años suelo llevarlo la mayor parte del tiempo sobre mis hombros y aunque solo pesa unos 18-20 kilos se hace un poquito pesado durante mucho tiempo.
Gracias de nuevo.

mjesusra dijo...

Diego, no sé tu experiencia como senderista... pero creo que se hace largo para un peque de 3 años, o para llevarlo en hombros.

El primer tramo, desde la Fuente a los acantilados, pasando por la casa roja, está llano y es cómodo para los niños. En el segundo tramo, por el acantilado, es necesario prestarle mucha atención a los niños, porque hay zonas donde estás al borde del precipicio (aunque la vegetación espesa quita bastante el miedo y las posibilidades reales de caer).

Yo lo que hago es que, en determinados tramos, le pongo un arnés a mi hija pequeña con una cuerda atada a la cintura de mi marido. Esto nos ahorra muchos sustos, ya que en caso de resbalón, con un pequeño tirón de cuerda se soluciona.

La parte de bajada a la playa es un poco complicada para un niño de 3 años, pero reduciendo el ritmo de paso se puede solucionar (se eterniza un poco la bajada, pero se hace bien).

En la playa, toca descansar. El tiempo que demores aquí influirá en el tiempo total... Ten en cuenta que si te enfrías demasiado aquí, la vuelta se hace muy cansada.

Pasada la playa, la vuelta hasta el centro de información de Calblanque se hace pesado, porque, aunque es por tramo de carretera (cuidado otra vez de vigilar a los niños), es cuesta arriba. Generalmente, si están muy cansados, una parte del grupo espera aquí (hay donde sentarse y hay baños), mientras el resto va a por el coche y los recoge... porque todavía quedan algo más de 3 km para regresar a la fuente.

Aún así, esta excursión MERECE LA PENA. Si mi suegra de 65 años pudo con ella (persona no acostumbrada al senderismo), ¿no van a poder unos niños?